La India es uno de los países más exóticos y atractivos para cualquier persona occidental. Sin embargo, conviene tener en cuenta algunos aspectos básicos antes de hacerlo. Hoy, te damos los mejores consejos para viajar a la India.

 

Los mejores consejos si viajas a la India

Aquí van algunos consejos que debes tener en cuenta si decides viajar a la India:

  1. No cambies divisas en el aeropuerto: Esta es una regla que hay que aplicar siempre que se viaja, porque, cuando vas a otro país, el peor lugar donde puedes cambiar las divisas es en el aeropuerto. Excepto en Japón, donde todo el mundo que ha visitado el país del sol naciente, comenta que  el cambio de divisas es muy bueno. Allí, el spread que cobran por hacer los cambios es muy superior al que te cobrarán en otros puntos de intercambio de divisas de la ciudad.
  2. Desplazarse en ricksaws y taxis: En la mayor parte de los países en vías de desarrollo, existen servicios de taxis estatales, y servicios de taxis piratas. En la India hay medios de transportes ideales para moverse por dentro de las ciudades como son los ricksaws o tuc-tuc. También puedes utilizar los taxis, aunque estos últimos los recomendamos en distancias mayores. Eso sí, recuerda que debes de insistir en que enciendan en taxímetro.
  3. Bebe agua embotellada siempre: Si no quieres pasarte todo el viaje con problemas gastrointestinales, te recomendamos que bebas agua embotellada. Por favor, comprueba el precinto de la botella.
  4. Vacunas: aunque no hay ninguna que sea obligatoria, sí que recomendamos que lo consultes con tu médico.
  5. Saluda con el saludo hindú: Puede que te veas tentado a saludar dando la mano, pero, en India, lo más recomendable es juntar las manos y decir “Namasté”. A los indios les hará gracia que les saludes con su saludo tradicional, y les causarás buena impresión.
  6. Seguro de viaje: Nosotros siempre viajamos con Iati Seguros porque trabajan de maravilla, puedes contratarlo desde aquí con un 5% de descuento por ser lector de Maleta Voladora.

Como puedes ver, con estos consejos para viajar a la India, no tendrás ningún problema durante tu viaje, y podrás disfrutar a la perfección de lo que este magnífico país tiene para ofrecer a los millones de turistas que lo visitan cada año.

 

Alojamiento en la India

El tipo de viaje que queramos realizar a la India dependerá en gran medida del alojamiento que escojamos. Es una experiencia totalmente diferente la de ir de mochileros parando en económicos albergues o habitaciones teniendo contacto cercano con los habitantes de la India, que la de aquellos que se alojan en hoteles de gran calidad porque no quieren escatimar a la hora de asegurarse el confort, la higiene y el menú adecuados. Veamos qué opciones podemos barajar.

 

Guesthouses o B&B: El más asequible. Recomendamos encontrarlos en guías o buscadores actualizados. Y es que los taxistas y conductores te recomiendan a menudo algunos de ellos para llevarse la correspondiente comisión. Los precios y la demanda varían según la región y la fecha en la que viajemos. A la hora de reservarlos, hay que mirar que sean tranquilas y poco ruidosas. Hay habitaciones que disponen de aire acondicionado, pero se puede llegar a pagar bastante por un aparato ruidoso y que no funcione bien. Lo más normal es encontrarlas con ventiladores en el techo. Los más escrupulosos, compren un pareo y usarlo como sábanas. Además, existen campings o albergues juveniles (con cocina y parking) repartidos por todo el país, cuyas habitaciones están divididas en masculinos y femeninos.

Bungalow: Viviendas propias de zonas turísticas de playa o campo que suele contar con dormitorio, baño y, a veces, una cocina comedor con televisor y otros electrodomésticos.

Casas flotantes: Viviendas en barcas amarradas en las orillas de ríos y lagos con varias habitaciones, baño, electricidad y agua corriente. La comodidad y la calidad de las instalaciones varía en función de las categorías (lujo, A, B o C).

Hoteles: Si queremos que sea de estilo occidental, los encontraremos en la mayoría de las grandes ciudades y complejos turísticos. Los precios son relativamente moderados en comparación con otros países. En las oficinas de turismo del Gobierno de la India se puede conseguir una lista completa de establecimientos de alojamiento supervisados por el gobierno. La clasificación de los hoteles en la India va desde las 5 estrellas o 5* gran lujo (que suelen ser antiguos palacios o havali rehabilitados y en ubicaciones de ensueño) hasta los de 1*. Los de 4 estrellas suelen tener aire acondicionado en todas las habitaciones, a diferencia de los de 3, que no tienen en todas.

 

Precauciones de salud al viajar a la India

En general, las condiciones sanitarias son deficientes, aunque en las grandes ciudades es posible recibir asistencia médica de calidad, cara eso sí, en los hospitales privados, que además exigen pago por adelantado. Si hablamos de zonas rurales, en éstas puede llegar a ser difícil encontrar atención médica. En cuanto a precios, oscilan desde una consulta por unos 50 Euros en algunos hospitales a los 1500 euros por cada noche de ingreso en centros privados. Lo mismo sucede con el acceso a medicamentos. Es mejor ir provistos de medicinas que tomamos diariamente o de aquellas básicas como puedan ser antiinflamatorios, analgésicos, protector de estómago y algún repelente antimosquitos (en la India sí que está muy extendido el “Odomos”).

En lo que respecta a las vacunas, a día de hoy es obligatoria sólo la de la fiebre amarilla para aquellos viajeros procedentes de áreas infectadas. Están recomendadas las de la hepatitis A y B, tétanos, cólera y fiebres tifoideas. Lo más acertado es consultar la web del Ministerio de Sanidad, que informa de las mismas, así como de los Centros de Vacunación Internacional en el que tendremos que pedir cita.

De todas formas, una vez en la India, lo raro es no padecer algún pequeño problema intestinal o la famosa “diarrea del viajero”. Al fin y al cabo, por muchas precauciones que tomemos, nos exponemos por diversas vías a microorganismos a los que nuestro sistema inmunitario no está acostumbrado a enfrentarse. Pero no pasa nada, por lo general son síntomas que no nos quitan la satisfacción de estar visitando un país tan maravilloso como la India.

 

Seguro de viaje a la India

Adquirir un seguro de viaje adecuado para ir la India, un viaje que, como ya hemos recomendado, requiere bastante antelación en las reservas de transporte, alojamiento y excursiones, nos aporta la tranquilidad de que vamos a estar cubiertos en caso de anulación. Además, las mayores preocupaciones una vez iniciado nuestro viaje son la posible interrupción, la pérdida de equipajes, los robos y, sobre todo, la asistencia y los gastos sanitarios en un país como la India. Éstas, y otras coberturas adicionales como las destinadas a la práctica de deportes de riesgo, deben estar incluidas en una póliza completa como la que requiere el destino que nos ocupa.

Para eso tienes a Iati Seguros, es el que elegimos nosotros cada vez que viajamos y trabajan muy bien, si accedes mediante Maleta Voladora, adquieres un 5% de descuento , entra desde aquí.

 

La mejor época para viajar a la India

A la hora de elegir la fecha para hacer nuestro viaje a la India, tenemos que barajar qué tiempo va a hacer. El clima de la India se divide en tres estaciones: una de temperaturas moderadas (más frías en las montañas) y de cielos despejados, que va de octubre a febrero; otra calurosa (más templada en la costa), de marzo a junio; y la de lluvias monzónicas, con temperaturas más soportables, que se extiende de junio a septiembre, mes en el que el monzón se va relajando en el norte y dos meses más tarde en el sur.

Obviamente, la temporada más turística de la India, sobre todo en el sur del país, es la moderada. El resto del año tendremos que tener en cuenta que, sobre todo en mayo y junio, más bien en el centro y sur del país, las temperaturas superan los 45 grados, por lo que es la época ideal para visitar zonas montañosas. Por otro lado, en la etapa de monzones, las lluvias pueden llegar a ser agresivas y llegan a provocar fuertes inundaciones, cortes de carreteras e interrupción en las telecomunicaciones.

Si viajamos a la India y vamos a practicar deportes de montaña, senderismo o acampada, procuremos no hacerlo en estos meses de verano en los que las intensas tormentas eléctricas provocan a menudo avalanchas de lodo o desprendimientos de tierra. Además, hemos de tener en cuenta que en zonas de montaña de altitud superior a los 3.000 metros, las autoridades indias no están obligadas a rescatar a estos deportistas. No obstante, si somos aventureros que desafiamos a las alturas, deberemos contratar un seguro deportivo que cubra altitudes superiores.

 

¿Es la India un país seguro?

Es una de las primeras cuestiones que nos planteamos a la hora de viajar a un país como la India: lejano, de diferente cultura, muy poblado y con una renta per cápita muy inferior a la española. Nos tranquilizará saber que los ciudadanos de la India suelen ser afables, tranquilos, respetuosos y tolerantes con los extranjeros.

Si atendemos a las recomendaciones de Exteriores para consultar si la India es un país seguro, es obvio que nos encontremos informaciones que contemplan que el país ha sufrido en los últimos años diversos atentados en lugares frecuentados por turistas. Recomiendan, por tanto, que evitemos mercados, manifestaciones y grandes aglomeraciones, sobre todo durante festividades importantes. No obstante, la seguridad se ha reforzado en los lugares públicos en los últimos años y, desgraciadamente, en la actualidad cualquier país del mundo está expuesto a posibles actos terroristas.

Pero centrémonos en los problemas de seguridad que, en la medida de lo posible, podemos evitar nosotros mismos si cumplimos ciertas normas de sentido común cuando se visita un país extranjero y tan distinto al nuestro.

A la hora de transitar por la calle, es aconsejable no permanecer de noche en zonas de poco afluencia o utilizar medios de transporte como los autorickshaws. Si nos encontramos en lugares de más aglomeración (estaciones, mercados…), tendremos que cuidar nuestras pertenencias para evitar hurtos, poniendo especial atención al pasaporte, ya que son frecuentes las sustracciones y pérdidas del mismo. En el caso de sufrir un robo es conveniente interponer una denuncia, especialmente si se tiene contratado un buen seguro de viaje como el que siempre recomendamos de Iati Seguros, de esa forma se puede recuperar el dinero sustraído cuando se regresa al país de origen.

Si nos movemos en coche, es importante evitar carreteras secundarias en horario nocturno y, según recomendaciones del Ministerio, optar por ir en taxi a ciertos aeropuertos como el de Bombay.

A tener en cuenta también que se producen estafas muy organizadas y dirigidas específicamente a los turistas extranjeros como, por ejemplo, sobrecarga en el precio de servicios locales, cargos no autorizados en tarjetas de crédito o que nos sugieren un hotel “mejor” que el nuestro porque “está cerrado o no existe”. Con todo, en las ciudades más visitadas del país existe una policía turística que presta asistencia y recibe denuncias sobre los servicios o establecimientos que hayan intentado timar a los visitantes extranjeros.

A la hora de comprar un chal, hay que prestar atención a los tejidos. Debemos rechazar el Shahtoosh, realizado con piel de antílope tibetano, ya que tanto la tenencia como la adquisición del mismo es un delito grave. De hecho, deberíamos exigir una factura detallada que certifique que el echarpe comprado no contiene dicho material. Con respecto a los pañuelos de pashmina, hay que asegurarse de que tengan la calidad que aparentemente nos están vendiendo.

 

Transporte o cómo moverse en la India

En un país superpoblado como la India, es recomendable reservar el transporte con anticipación, sobre todo el tren. Por ello, es ideal plantear un itinerario de aquellas localidades que queremos visitar para poder contar con un billete. De hecho, es común que haya listas de espera donde nos ubican una vez contamos con nuestro ticket pero ésta ya está lleno. Una vez en la estación, es muy importante llevar impreso el e-ticket y nuestro pasaporte para poder subir al tren. Con respecto a la calidad de los trenes, existen 8 clases según la plaza disponga o no de aire acondicionado, de que tenga más o menos literas, si se cierra con puertas o cortinas, está directamente en el pasillo o de la comodidad de los asientos. Por cierto, las mujeres que viajan solas tienen ciertas ventajas en India: filas exclusivas en la estación para expedir un billete o viajar en un vagón específico.
Si no disponemos de un billete de tren o preferimos hacer trayectos largos en autobús, podemos optar por el sleeper bus, un autocar con literas a buen precio.
Para distancias cortas está el metro, en las principales metrópolis del país, el Bus Rapid Transit System (BRTS), o el divertido autorickshaw o tuc tuc (coloridos triciclos motorizados cubiertos y sin puertas). Estos últimos poseen a veces un contador de pasos o una lista de tarifas que no se suele respetar. Si te montas en uno, pide que el conductor lo accione y que te enseñe los precios, los cuales es importante negociar antes de subir, especificando que cubren el total de personas. Lleva también el importe exacto.
A la hora de coger un taxi, se recomienda contratarlos en la oficina de taxis de prepago del aeropuerto o bien reservas uno de compañía conocida a través del hotel.
Conducir un coche nosotros mismos no es lo más recomendable. Hay que tener mucha precaución y evitar hacerlo de noche y por carreteras secundarias. La India es un país con una infraestructura muy deficiente y es el segundo país del mundo en accidentes.

 

Moneda y pagos al viajar a la India

Si llevamos dinero en efectivo y la cantidad es superior a 10.000 euros en metálico, tendremos que declararlo a la salida de España en el aeropuerto. Una vez en la India, podremos cambiar el dinero en metálico en el mismo aeropuerto, en una casa de cambio (cobran pequeñas comisiones) o en algunos hoteles. También tenemos la opción de sacar dinero en los cajeros automáticos. Eso sí, las comisiones ascienden a una media de 7-8 euros, por lo que debemos sacar cantidades relativamente grandes o utilizar la tarjeta Revolut con la que podrás ahorrar bastante dinero con la divisa. No está permitido sacar divisa india del país (se consiente alguna moneda o billete de poco valor a modo de souvenir), por lo que deberemos guardar el justificante de los cambios a rupias por si antes de volver a España queremos convertirlas a Euros y porque el cambio en el mercado negro está castigado por la ley.

A la hora de pagar, la tarjeta de crédito es aceptada en restaurantes de cierto nivel, hoteles y tiendas especializadas. En el pequeño comercio no suelen tener cambio para billetes grandes, por lo que es necesario tener una pequeña cantidad de billetes de 100 Rupias. Es curioso que no se acepten pagos con billetes rotos o muy usados. Tampoco deberemos aceptarlos si nos los ofrecen como vuelta.

Hay costumbre de dar propina en la India, sobre todo a personal de servicios a turistas como pueden ser botones de hotel, mozos de aeropuertos, chófer privado, guías turísticos… Y otro consejo interesante, tal vez llegues a tener que pagar por aceptar curiosas propuestas que jamás pensarías que costasen el dinero, como por ejemplo tocar un elefante. Así que pregunta siempre el precio de aquello que te ofrecen por simpático o inocente que parezca.

 

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Esta semana no vamos a hablar de un destino específico,  vamos a hablar de una forma de turismo no muy conocida, que a nosotros nos parece muy interesante – el turismo experiencial.

Para los que no están familiarizados con el concepto, el turismo experiencial es – “la oportunidad de las emociones”. Se trata de un nuevo  turismo y sobre todo, de un nuevo turista,

ese que busca vivir una experiencia  diferente, indistintamente del destino al que viaja, se informa vía 2.0 antes de llegar a él y busca una calidad y autenticidad que le transporte emocionalmente y haga de esa una experiencia irrepetible. El turista experiencial escoge su destinación según la experiencia que desea vivir.

En el último tiempo se está mostrando interés para las experiencias sensoriales por las compañías grandes, como Google, que ha desarrollado Google Glass, el dispositivo de realidad aumentada que ya esta en la segunda generación y es una importante innovación dentro del ámbito de  geolocalización social y de los viajes sensoriales. Con un sencillo “Ok, glass, toma una foto” las gafas sacan la foto. Aparte ofrecen información turística instantánea, puedes realizar reservas en el momento, tienes acceso a mapas y a la función GPS.

 

¿Por qué  es diferente un  destino experiencial?

Porque viajas y te integras en la forma de vivir y en la cultura propia de cada lugar, estableciendo una relación emocional con los habitantes del destino. Por ejemplo ir de viaje a Lisboa y que te cuenten las leyendas y las historias de las comidas que estas probando, o visitar Bulgaria y que te expliquen por qué allí mover la cabeza de arriba abajo significa no, o visitar Nápoles y que los lugareños te cuentan que la pizza básica, Margherita, se llama así por la Princesa Margherita que un dia visitando el pueblo se sintió atraída por un olor que salía de casa de una familia pobre. Muy curiosa, Margherita, preguntó qué olía tan bien, y los soldados riendo, le dijeron que es la comida de los pobres, una base de hojaldre con aceite de oliva, tomate rallado y orégano, llamada pizza. La princesa probó la pizza y la declaró su comida favorita. En su honor, la pizza recibió el nombre de Pizza Margherita.

 

El Turismo Experiencial no sólo es la tendencia del futuro. También es la tendencia del Presente. Ya somos turistas experimentados, que no nos conformamos con productos turísticos impersonales. Queremos viajar y relacionar de forma más directa, humana y personalizada.

La mayoría de las situaciones molestas de volar en avión que viven los pasajeros de la clase turista son causadas por la convivencia en espacios reducidos y en las diferentes colas que éstos deben hacer.

Como debes suponer, el lugar dónde acontecen momentos más desagradables es en el asiento del avión. La sensación claustrofóbica de estar encerrado en un espacio de poco más de medio metro cuadrado dentro de un tubo que vuela a varios kilómetros sobre el suelo no le es grato a nadie. Es entonces cuando cualquier factor externo adicional, pese a ser leve, puede acrecentar decisivamente el malestar del turista.

Entre estos problemas destacan las disputas por el apoyabrazos con el compañero de viaje del asiento de al lado, patadas en tu asiento provenientes de algún niño sentado detrás, golpes de la gente que se dirige a los baños cuanto tu asiento está situado en el pasillo de la cola. Otros altercados pueden derivarse por el sitio extra que quiere ocupar un viajero o las numerosas bolsas que lleva, los malos olores de turistas maleducados que se descalzan o no se han lavado adecuadamente y los ruidos molestos por los llantos de algún niño.

Por otro lado, los tiempos de espera y las colas de facturación, de aduana, de salida del avión y en la cinta de equipajes también generan situaciones tensas. Al respecto, cabe mencionar a los pasajeros que empujan, los que no te dejan espacio para recuperar la maleta, los que reorganizan su maleta momentos antes de facturar o los que no se han preparado debidamente para pasar el control de la aduana y te hacen esperar.

Todos somos culpables de hábitos molestos, pero eso no significa que los inflijamos a otros en un espacio cerrado. Como pasajero, puedes prepararte para un vuelo de larga distancia, puedes aprender a dormir en un avión, incluso puedes enfrentarte a ese miedo a volar, pero no puedes elegir quién se sienta a tu lado.

 

1. Quitarse los calcetines

No está bien. Algunas aerolíneas incluso te dan calcetines especiales para que no sientas el aire acondicionado entre los dedos de los pies y no veas a los demás con tus meñiques pastosos (y para evitar la trombosis venosa profunda, pero eso es irrelevante). Consejo profesional: coge las zapatillas de cortesía de tu habitación de hotel en el aeropuerto para una ocasión así.

 

2. Invadir tu espacio

Los asientos de los aviones no son los más grandes, así que cuando alguien reclina el respaldo de su silla hacia tu cara no es lo ideal. También es lo peor cuando tienes que saltar por el pasillo porque varios pasajeros han decidido aprovechar un poco más de espacio para las piernas. ¡No es nuestra culpa que midas 2 metros!

 

3. Hablar demasiado

Ya sea hacia ti, cerca de ti o contigo, escuchar a la gente hablar cuando todo lo que quieres hacer es conectarte a una lista de reproducción o empezar tu atracón de Netflix durante el vuelo puede ser increíblemente molesto. Un poco de charla está bien, pero no necesitamos saber todos los detalles íntimos de su itinerario de crucero.

 

4. Deja un desastre en el baño.

A veces sólo hay que cerrar los ojos, aguantar la respiración y esperar que no te resbales en algún momento.

 

5. Acaparar los compartimentos

Es como una estampida nada más embarcar y si no eres lo suficientemente rápido tendrás que apretar tu maleta de un compartimento en el otro extremo de la cabina o, peor aún, meterla en la bodega.

 

6. Beber demasiado

El alcohol puede agravar todos los pequeños hábitos molestos que la gente tiene en el avión, aunque también puede hacerlos más soportables. Eso sí, bebe con responsabilidad.

 

7. Dormir como un animal

Puede ser un reto permanecer erguido cuando se duerme y mantener abiertos esos molestos conductos nasales. Más difícil aún es mantener la calma cuando estás sentado al lado de esa persona y empieza a babear….en tu hombro.

 

8. Comer y crujir

Alguien abre un paquete oxidado de bocadillos crujientes y parece que le dura todo el vuelo. Peor aún cuando comen con la boca abierta y puedes oír cada, cada, bocado.

 

9. Llevar a los niños

Sin comentarios.

 

10. Ignorar los anuncios de seguridad

Siempre está esa persona que no se pone el cinturón de seguridad, que no sube la ventanilla, que no aparta la mesa de la bandeja y que no pone el teléfono en modo avión. En fin….

 

11. Escuchar música a todo volumen

Si podemos oír su música a través de los auriculares y por encima del estruendo general de la cabina, está demasiado alta. El tinnitus es incurable, ya sabes.

 

12. Quedarse sin comida

Estás sentado, tu equipaje de mano está en el compartimento superior de forma segura, estás oficialmente de vacaciones. Y entonces se acaban las tostadas de queso y jamón. No necesitas este tipo de estrés.

 

13. Aplaudir

El avión aterriza sin problemas y todo el mundo, inexplicablemente, estalla en una ronda de aplausos. ¿Por qué? No aplaudes al conductor del autobús cuando llegas a tu parada. O cuando has sobrevivido a la hora punta y has conseguido aparcar el coche.

 

14. ¿Tocamos tierra? Levántate.

¡Siéntate! Siempre hay una persona que se levanta en cuanto el avión toca la pista. ¡No bajarás más rápido!

Ahora que sabes que estas personas malvadas existen y los hábitos molestos que tienen, ¡ponte en contacto con nosotros para contarnos a dónde vas y cómo combatirías estas amenazas!

Si has volado alguna vez, seguro que has experimentado algunos de estos incidentes. Probablemente todo sería más fácil si la gente volara con la mentalidad de no hacer nada que no le gustaría que le hicieran. En tu próxima aventura, como se suele decir, ¡ponte en los zapatos del otro! y disfruta de tú viaje porque pese a todo ¡volar merece la pena!

 

El artículo de hoy va a hablar de Holguín, una preciosa ciudad que destaca por su enorme cantidad de parques, donde los turistas pueden disfrutar, relajarse y estar en familia o en pareja, rodeados de una belleza espectacular.

Todo lo que debes saber sobre Holguín

A continuación, te mencionamos algunos lugares que no puedes olvidarte de visitar cuando viajes a Holguín:

 

  1. Playas naturales. Holguín cuenta con una enorme cantidad de playas naturales (más de cuarenta), entre las que destacan la de Guardalavaca, Esmeralda o Don Lino. Playas espectaculares donde podrás relajarte, ya sea tomando el sol o practicando deportes náuticos.
  2. Salto de Agua del Guayabo. Este salto de agua es el más alto de toda Cuba, y es una delicia para los amantes de los parajes naturales. Además, allí se puede uno relajar en compañía de amigos, pareja o familia mientras escucha el caer del agua.
  3. Tanque Azul de Caletones. Para los amantes del submarinismo, Holguín también tiene un lugar fantástico. Se trata del Tanque Azul de Caletones, una espectacular caverna submarina que sorprenderá tanto a los pequeños como a los mayores del hogar.
  4. Parque Recreativo Cultural Chorro de Maíta. Este museo para por ser el único del Caribe que cuenta con hábitos funerarios de época precolombina. Allí podrás disfrutar de un cementerio aborigen de los primeros pobladores de la isla, los araucos.
  5. Bosques centenarios. Pero no todo es playa en Holguín. Si te gustan los bosques o los parques naturales, también los encontrarás. Por ejemplo, puedes visitar el Bosque de Banes o la Bahía de Naranjo.

 

Como puedes ver, Holguín es un destino turístico fenomenal, que nadie debería perderse.